Tormentos que se afilan por tu espalda,
duelos y momentos que se clavan en tu alma,
miradas que lo dicen todo y no dejan nada.
Sé que nada podrá nunca cortar tus alas.
Sin querer voy pisando cristales descalza,
yendo de puntillas y nunca dejando marca.
Márcate un baile conmigo solo de pasada,
que el suelo se tiña rojo con cada patada